Más de 30 ponentes internacionales, 200 asistentes y 100
abstracts presentados son algunas de las cifras que han marcado la Spain
Gastronomy Conference 2025, celebrada en Madrid.
Organizada por la Real Academia de Gastronomía y el Instituto
Universitario CEU 'Alimentación y Sociedad' de la Universidad CEU San
Pablo, con el respaldo de la Academia Internacional de Gastronomía,
la cita ha puesto en el centro del debate el concepto de ‘Reframing
Gastronomy’, un enfoque innovador que busca redefinir la forma
en la que se concibe, produce y experimenta la gastronomía.
Bajo esta perspectiva, investigadores, académicos, expertos
de diversas disciplinas y chefs han explorado durante tres días cómo la
gastronomía puede evolucionar a través de tres ejes clave: la
innovación en técnicas y productos, la sostenibilidad como pilar fundamental y
la transformación de la experiencia gastronómica.
"Estamos viviendo un momento de cambio en la
gastronomía. El reframing nos invita a replantear no solo cómo cocinamos, sino
también cómo nos relacionamos con los alimentos, la cultura y la
sostenibilidad" ha afirmado Luis Suárez de Lezo, presidente de la
Real Academia de Gastronomía.
Claves del ‘reframing’ gastronómico
La gastronomía moderna exige un carácter multidisciplinar, y tanto
la ciencia como la tecnología son una garantía para esa visión holística, que
ha sido eje central y atributo diferenciador de esta conferencia internacional.
La innovación ha sido uno de los aspectos más destacados del
congreso, donde se ha debatido sobre el uso de tecnologías emergentes,
ingredientes alternativos y nuevas técnicas culinarias que están revolucionando
la cocina actual. Desde la aplicación de la inteligencia artificial hasta el
desarrollo de proteínas alternativas, el objetivo es ampliar las fronteras de
la creatividad gastronómica. "La tecnología nos permite descubrir nuevas
formas de cocinar y presentar los alimentos", ha destacado Javier
Aranceta, de la
Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y experto en
innovación culinaria.
Otro de los ejes centrales ha sido la sostenibilidad
y la responsabilidad en la gastronomía. Se han presentado estrategias para
minimizar el desperdicio alimentario, potenciar la circularidad en la cocina y
fomentar la producción responsable. La conexión entre el producto local y la
cocina global fue otro punto clave en la discusión. "Los restaurantes y
productores tienen la responsabilidad de adoptar prácticas más sostenibles para
garantizar el futuro de nuestra alimentación", ha señalado la especialista
en sostenibilidad alimentaria Susanne Højlund, de la Universidad de
Aarhus (Dinamarca). Además, se ha resaltado la importancia de la dieta
mediterránea como modelo cultural, ambiental y socialmente sostenible.
La conferencia también ha puesto el foco en la necesidad
de educar y divulgar el valor de la gastronomía, no solo desde la alta
cocina, sino también desde una perspectiva científica. Joxe Mari Aizega
Zubillaga, del Basque Culinary Center, ha destacado la importancia de
generar ecosistemas abiertos de innovación, investigación y formación para
conectar mejor la cocina con la industria, el comensal y la producción
agroalimentaria.
Cocineros de renombre como Paco Roncero, Begoña
Rodrigo y Rodrigo de la Calle también han participado en estas mesas
de debate mixtas, donde cocina, investigación e innovación se han sentado a la
vez sobre el escenario. El chef de El Invernadero (Madrid) ha
reivindicado la Dieta Mediterránea y “el impulso inmediato de una asignatura de
alimentación en las escuelas como herramienta fundamental de protección y
salud”.
Un llamamiento al que también se une Begoña Rodrigo,
quien compartió con los asistentes sus investigaciones sobre los vinagres y
cómo trabajar la acidez le ha permitido configurar menús más livianos. “Lo
bonito de la gastronomía es indagar, descubrir, recuperar, dar valor. Los
restaurantes gastronómicos tenemos una responsabilidad con los productores”, ha
apuntado la chef de La Salita (Valencia).
La transformación de la experiencia culinaria también ha
ocupado un lugar relevante en el debate. El reframing gastronómico también
implica repensar cómo se viven las experiencias gastronómicas, abordando la
relación entre comida y emociones, la inmersión sensorial y el impacto de la
digitalización en los restaurantes. "Comer ya no es solo alimentarse, es
una experiencia multisensorial que debemos seguir explorando", ha indicado
el psicólogo francés Charles Spence, de la Universidad
de Oxford (Reino Unido), quien investiga cómo los sentidos influyen en la
experiencia culinaria.
El programa ha incluido conferencias magistrales,
mesas redondas y talleres interactivos, fomentando el intercambio de
conocimientos y experiencias entre los asistentes. Se han debatido
temas como la importancia de la gastronomía en la salud pública, el papel de la
educación en la creación de hábitos alimentarios saludables y la necesidad de
regulaciones claras en torno a los ultraprocesados y la información nutricional.
"El patrimonio alimentario es mucho más que una guía alimentaria; es una
expresión de nuestra historia y cultura", ha subrayado Emilio
Martínez de Victoria Muñoz.
Según Gregorio Varela-Moreiras, catedrático de
Nutrición y Bromatología de la Universidad CEU San Pablo y director del
Instituto Universitario CEU 'Alimentación y Sociedad', “este
encuentro es una oportunidad única para analizar el futuro de la alimentación
desde una perspectiva global, integrando ciencia, tecnología y tradición”.
Con ponencias de figuras destacadas de la gastronomía internacional y la presencia de expertos de campos como la tecnología, la sostenibilidad y la neurociencia, esta conferencia internacional, que celebrará su próxima edición en Hong Kong en 2026, reafirma su compromiso con una gastronomía más innovadora, sostenible y accesible, sentando las bases para un futuro donde la cocina, la ciencia y la educación caminen de la mano.
Una hoja de ruta para el futuro gastronómico
El congreso concluyó con la lectura y firma de la Declaración de Madrid, un documento que refleja las conclusiones y líneas de acción prioritarias derivadas de los debates mantenidos durante tres intensas jornadas. Entre sus principales propuestas se incluyen:
- Incorporación de la educación alimentaria en el sistema educativo: Se insta a las administraciones a incluir contenidos sobre alimentación, nutrición y gastronomía en los planes de estudio, basados en la evidencia científica de la Dieta Mediterránea y otras dietas tradicionales.
- Protección y preservación del patrimonio gastronómico: Se subraya la necesidad de salvaguardar las prácticas culinarias locales y su vinculación con la identidad cultural.
- Promoción de la sostenibilidad y la producción responsable: Se plantean estrategias para minimizar el desperdicio alimentario y fomentar modelos de consumo respetuosos con el medio ambiente.
- Investigación e innovación en gastronomía: Se apuesta por el desarrollo de nuevas tecnologías aplicadas a la alimentación, incluyendo inteligencia artificial y proteínas alternativas, para ampliar las posibilidades culinarias y mejorar la sostenibilidad.