Las
personas con Trastorno
del Espectro Autista (TEA) y sus familias afrontan retos
diarios en ámbitos como la comunicación, la educación y la inclusión social.
Sin embargo, la ciencia avanza para transformar esta realidad.
La
Universidad CEU San Pablo
está diseñando una aplicación interactiva acorde con modelos educativos
personalizados donde la innovación se pone al servicio de la inclusión. "Nuestro
objetivo es facilitar herramientas que permitan una mayor autonomía y
bienestar, tanto en el ámbito educativo como en el social", explica Cándida Filgueira,
responsable del proyecto.
Para
ello, se ha diseñado una aplicación llamada La Mirada de Harry para adaptar el entorno
educativo, familiar y social, ofreciendo dos interfaces: una para alumnos y
otra para profesores y padres. Cuenta con alertas emocionales para facilitar la
interacción y refuerzos educativos, así como alertas cognitivas para organizar
contenidos teóricos y ejercicios prácticos. Aunque está pensada especialmente
para alumnos con TEA, puede ser utilizada por toda la clase como una
herramienta inclusiva. Su diseño busca ser un estímulo para la intervención con
niños con capacidades diferentes, apoyando tanto a padres como a maestros en la
mejora de la calidad educativa.
En
su fase inicial, la app se probará en un colegio con alumnos con TEA, donde el
equipo psicopedagógico evaluará su funcionalidad y propondrá mejoras. Se
prioriza un diseño individualizado y adaptado, considerando las competencias
comunicativas y necesidades específicas del niño, fomentando la autonomía y
evitando la dependencia. Se plantea un ambiente de trabajo sencillo, con pocos
estímulos distractores para mejorar la concentración. Posteriormente, se
buscará extender su uso a otros centros educativos para seguir evaluándola en
entornos reales. Actualmente, la aplicación está en desarrollo tras haber sido
premiada en la primera
edición de los Premios de Innovación Educativa IN.
Además,
el proyecto contará con la participación de familias y profesionales del
sector, garantizando que cada hallazgo tenga una aplicación práctica y
efectiva. "El conocimiento debe estar al alcance de todos. No basta con
investigar, hay que transformar esos avances en cambios reales en la sociedad",
señala la profesora Filgueira.
Otro
aspecto clave de esta investigación es el desarrollo de programas de formación
para educadores y profesionales de la salud. “Para que la inclusión sea real,
es fundamental que quienes acompañan a las personas con TEA tengan acceso a
formación actualizada y herramientas eficaces”, explica.
Con
iniciativas como esta, la Universidad CEU San Pablo reafirma su compromiso con la
educación personalizada y la accesibilidad, convencida de que la investigación
es clave para construir un futuro donde nadie quede atrás. La ciencia no solo
busca entender el autismo, sino ofrecer recursos y herramientas concretas que
hagan la vida más fácil a quienes conviven con él cada día.
Más información:
Filgueira Arias, C. 2024. https://orcid.org/0000-0001-7832-8960